lunes, 9 de noviembre de 2020

L Aniversario del Doctorado de Santa Teresa de Jesús

 L Aniversario del Doctorado de Santa Teresa de Jesús

 

Celebración de Cincuentenario, Exposición de Arte Sacro Teresiano, Conferencia sobre la justificación del Doctorado.

Con motivo de L Aniversario del Doctorado de Santa Teresa de Jesús se programaron en la Villa de Alba de Tormes, diversos actos culturales en que los PP. Carmelitas Descalzos han puesto todo su empeño, contando con colaboraciones muy destacadas de diversas entidades y personales, destacamos a Nicolás Cortés Gallery, Ayuntamiento de Alba de Tormes y Miguel García García. Comisario de la exposición Rvdo. P. Miguel Ángel González, ocd.

Conferencia sobre el doctorado de santa Teresa de Jesús, con el título "¿Por qué Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia? Rvdo. P. Manuel Diego, ocd.

 

Arte Sacro Teresiano

Imágenes de la exposición

Conferencia

Imágenes

 

Enlaces sobre la exposición:

Noticia de tvsalamanca

Santa Teresa de Jesús, la influencer del siglo XVI (salamancartvaldia.es)

La muestra ‘Arte Sacro Teresiano. Acercamiento a Santa Teresa a través del arte’ abre sus puertas este sábado (salamancartvaldia.es)

domingo, 8 de noviembre de 2020

Cantos Religiosos

 Cantos religiosos

 

          Veni Creator Spiritus

          Veni, Sancti Spiritus

 Adoro te devote

Ave Maria, F Schubert Anastasiya Petryshak

Canta Aleluya 

Cantad a Dios

El alma es de cristal Santa Teresa de Jesús, Ana Maria Farizo, Carmelita Misionera

Mi Amado es para Mí ✞ Espiritualidad Carmelita

NADA TE TURBE (Taizé)

Te Deum Laudamus

VÉANTE MIS OJOS

 

Canto Gregoriano Coro de monjes del Monasterio Benedictino de Santo Domingo de Silos


Cantos Eucarísticos 


Adorote devote

Adoro te devote, latens Deitas
Quae sub his figuris vere latitas
Tibi se cor meum totum subiicit
Quia te contemplans totum deficit

Visus, tactus, gustus in te fallitur
Sed auditu solo tuto creditur
Credo quidquid dixit Dei Filius
Nil hoc verbo Veritatis verius

In cruce latebat sola Deitas
At hic latet simul et humanitas
Ambo tamen credens atque confitens
Peto quod petivit latro paenitens

Plagas, sicut Thomas, non intueor
Deum tamen meum te confiteor
Fac me tibi semper magis credere
In te spem habere, te diligere

O memoriale mortis Domini!
Panis vivus, vitam praestans homini!
Praesta meae menti de te vivere
Et te illi semper dulce sapere

Pie pellicane, Iesu Domine
Me immundum munda tuo sanguine
Cuius una stilla salvum facere
Totum mundum quit ab omni scelere

Iesu, quem velatum nunc aspicio
Oro fiat illud quod tam sitio
Ut te revelata cernens facie
Visu sim beatus tuae gloriae
Amén


 

 

 

Alabado sea el Santísimo

Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
Y la Virgen concebida sin pecado original
Y la Virgen concebida sin pecado original

El manjar regalado de este suelo terrenal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal
Es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal

Celebremos con fe viva este pan angelical
Y la Virgen concebida sin pecado original
Y la Virgen concebida sin pecado original

Es el Dios que da la vida y nació en un portal
De la Virgen concebida sin pecado original
De la Virgen concebida sin pecado original


 

A ti levanto mis ojos

A ti, levanto mis ojos, a ti que habitas en el cielo;
a ti levanto mis ojos, porque espero tu misericordia.

Como están los ojos de los esclavos,
fijos en las manos de sus señores,
así están nuestros ojos en el Señor,
esperando su misericordia.

Como están los ojos de la esclava,
fijos en las manos de su señora,
así están nuestros ojos en el Señor
esperando su misericordia.

Misericordia, Señor, Misericordia,
que estamos saciados de burlas,
misericordia, Señor, misericordia
que estamos saciados de desprecios.

Nuestra alma está saciada,
del sarcasmo de los satisfechos,
nuestra alma está saciada,
del desprecio de los orgullosos.


 

Caminare en presencia del Señor

Caminare en presencia del Señor. (Bis)
Amo al Señor, porque escucha mi voz suplicante,
porque inclina su oído hacia mí, el día que lo invoco.
Me envolvían redes de muerte, caí en tristeza y angustia,
invoqué el nombre del Señor: "! Señor, salva  mi vida!" 
El Señor es benigno y justo, nuestro Dios es compasivo,
el Señor guarda a los sencillos, estando yo sin fuerzas me salvó.


 

Pescador de hombres

 

Tus has venido a la orilla
no has buscado ni a sabios ni a ricos
tan solo quieres que yo te siga.
Señor, me has mirado a los ojos,
sonriendo has dicho mi nombre,
en la arena he dejado mi barca,
junto a Ti buscare otro mar.

Tú sabes bien lo que tengo
en mi barca no hay oro ni espadas,
tan solo redes y mi trabajo.

Tú necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse,
amor que quiera seguir amando.

Tú, Pescador de otros mares,
ansia eterna de almas que esperan, 
amigo bueno, así me llamas.

canta san JP II

 

Pange lingua

1. Pange lingua gloriósi
Córporis mystérium,
Sanguinísque pretiósi,
Quem in mundi prétium
Fructus ventris generósi,
Rex effúdit géntium.

2. Nobis datus, nobis natus
Ex intácta Vírgine,
Et in mundo conversátus,
Sparso verbi sémine,
Sui moras incolátus
Miro clausit órdine.

3. In suprémae nocte coenae
Recúmbens cum frátribus,
Observáta lege plene,
Cibis in legálibus,
Cibum turbae duodénae
Se dat suis mánibus.

4. Verbum caro, panem verum
Verbo Carnem éfficit:
Fitque Sanguis Christi merum,
Et si sensus déficit,
Ad firmándum cor sincérum
Sola fides súfficit.

 

 

Tantum ergo sacramentum

Tantum ergo sacramentum               Venerémur cérnui:
Et antíquum documentum
Novo cedat rítui;
Præstet fides suppleméntum
Sénsuum deféctui.


Genitori Genitóque,
Laus et iubilátio;
Salus, honor, virtus quoque,
Sit et benedíctio;
Procedénti ab utróque
Compar sit laudátio.
Amen.

 

 

Señor yo te ofrezco

Señor yo te ofrezco hoy mi alma
y deseo que en tus manos la transformes
en un alma de servicio y de entrega,
para luego servirte en lo que quieras
Toma mi vida, Señor, transfórmala en un ser nuevo;
tomas mis debilidades, todo lo malo que hay en mí,
quiero seguir fiel tus caminos
y que Tu siempre estés conmigo,
quiero ser tuyo, tuyo Señor ( Bis )


 

Ave verum hostia

 Ave verum corpus natum de Maria Virgine

Vere passum, immolatum in cruce pro homine

Cuius latus perforatum unda fluxit et sanguine

Esto nobis praegustatum mortis in examine

O Iesu dulcis, o Iesu pie, o Iesu fili Mariae.

 

Ave verum corpus natum de Maria Virgine

Vere passum, immolatum in cruce pro homine

Cuius latus perforatum unda fluxit et sanguine

Esto nobis praegustatum mortis in examine

O Iesu dulcis, o Iesu pie, o Iesu fili Mariae. 

 

 

 

  Adorote devote

1. Con fe Te adoramos, Dios oculto aquí,
bajo el Pan y el Vino, te vemos a Ti.
Te entregamos todos nuestro corazón,
porque al contemplarte se inflama de Amor.

2. Vista, gusto y tacto se engañan en Ti,
la fe está segura tan sólo al oír.
Creo cuanto ha dicho el Hijo de Dios:
la Verdad, el Verbo, no hay verdad mayor.

3. La cruz ocultaba tu divinidad,
pero aquí se esconde ya la humanidad.
Yo creo y confieso unidas las dos,
y hago la plegaria que hizo el buen ladrón.

4. Tus llagas no veo, cual Tomás las vio,
pero a Ti, Dios mío, te confieso yo.
Dame que en Ti crea siempre más y más,
que en Ti solo espere, te ame sin cesar.
Amén.

5. De tu muerte, Cristo, ¡qué gran memorial!
Pan que das al hombre vida de verdad:
haz que, por tu gracia, vivamos de Ti
y gustemos siempre tu dulzura aquí.

6. Pelícano bueno, Jesús el Señor,
que tu Sangre lave a este pecador.
Una sola gota podría salvar
a todo este mundo, de la iniquidad.

7. Jesús, a quien miro velado ahora aquí,
¿cuándo será el día que anhelo sin fin?
Verte cara a cara, sin ningún disfraz,
contemplar tu gloria ¡qué feliz me hará!
Amén.

 

 

Altísimo Señor

Altísimo Señor, que supiste juntar
a un tiempo en el altar
ser cordero y pastor.
Quisiera con fervor amar y recibir
a quien por mi quiso morir.

Cordero divinal por nuestro sumo bien
inmolado en Salem, en tu puro raudal.
De gracia celestial, lava mi corazón,
que fiel te rinde adoración.

Suavísimo maná, que sabe a dulce miel
ven, y del mundo vil nada me gustará.
Ven y se trocará del destierro cruel
con tu dulzura la amarga hiel.

Oh convite real, dó sirve el Redentor,
al siervo del Señor comida sin igual;
Pan de vida inmortal, ven a entrañarte en mí,
y quede yo trocado a ti.


 

Bendito, bendito sea Dios

Bendito, Bendito,
Bendito sea Dios
los ángeles cantan
y alaban a Dios.

Yo creo, Jesús mío, que estás en el altar,
oculto en la hostia te vengo a adorar (2)

Espero, Jesús mío, en tu suma bondad,
poder recibirte con fe y caridad (2)

Por el amor al hombre moriste en una cruz
y al cáliz bajaste por nuestra salud (2)

Jesús, Rey del cielo está en el altar,
su Cuerpo, su Sangre, nos da sin cesar (2)

Entre sus ovejas está el Buen Pastor,
en vela continua lo tiene el amor (2)


 

 

 

Cantemos al amor de los amores

Cantemos al amor de los amores,
Cantemos al Señor,
Dios está aquí, venid adoradores
Adoremos a Cristo Redentor.

GLORIA A CRISTO JESÚS,
CIELOS Y TIERRA
BENDECID AL SEÑOR;
HONOR Y GLORIA A TI,
REY DE LA GLORIA,
AMOR POR SIEMPRE A TI,
DIOS DEL AMOR.

Unamos nuestra voz a los cantares
Del coro celestial;
Dios está aquí;
Al Dios de los altares alabemos
Con gozo angelical.

GLORIA A CRISTO JESÚS,...

Los que buscáis solaz en vuestras penas
Y alivio en el dolor;
Dios está aquí
Y vierte a manos llenas los tesoros
De divinal dulzor.

GLORIA A CRISTO JESÚS,...

Oh rara caridad y real fineza,
Oh dulce memorial;
Dios está aquí con toda su riqueza
Con su cuerpo y sangre divinal.

GLORIA A CRISTO JESÚS,...


 

 

 

Que la lengua humana

Que la lengua humana
cante este misterio:
la preciosa sangre
y el precioso cuerpo.
Quien nació de Virgen
Rey del universo,
por salvar al mundo,
dio su sangre en precio.

Se entregó a nosotros,
se nos dio naciendo
de una casta Virgen;
y, acabado el tiempo,
tras haber sembrado
la palabra al pueblo,
coronó su obra
con prodigio excelso.

Fue en la última cena
-ágape fraterno-,
tras comer la Pascua
según mandamiento,
con sus propias manos
repartió su cuerpo,
lo entregó a los Doce
para su alimento.

La palabra es carne
y hace carne y cuerpo
con palabra suya
lo que fue pan nuestro.
Hace sangre el vino,
y, aunque no entendemos,
basta fe, si existe
corazón sincero.

Adorad postrados
este Sacramento.
Cesa el viejo rito;
se establece el nuevo.
Dudan los sentidos
y el entendimiento:
que la fe lo supla
con asentimiento.

Himnos de alabanza,
bendición y obsequio;
por igual la gloria
y el poder y el reino
al eterno Padre
con el Hijo eterno
y el divino Espíritu
que procede de ellos. Amén.

 


Una espiga

Una espiga dorada por el sol,
el racimo que corta el viñador,
se convierten ahora en pan y vino de amor
en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Compartimos la misma comunión.
Somos trigo del mismo sembrador,
un molino, la vida, nos tritura con dolor
Dios nos hace eucaristía en el amor.

Como granos que han hecho el mismo pan,
como notas que tejen un cantar,
como gotas de agua que se funden en el mar,
los cristianos un cuerpo formarán.

En la mesa de Dios se sentarán.
Como hijos, su pan comulgarán.
Una misma esperanza, caminando, cantarán.
En la vida, como hermanos se amarán.

 


                O salutaris hostia

O salutaris hostia

Quae caeli pandis ostium

Bella premunt hostilla

Da robur fer auxilium

Uni trinoque domino

Sit sempiterna gloria,

Qui vitam sine termino

Nobis donet in patria

Amen


 



 

sábado, 7 de noviembre de 2020

Oraciones


 Alma de Cristo

Ante Jesús Crucificado

Bendita sea tu Pureza

Comunión espiritual

Consagración al SCJ

Coronilla de la Misericordia

Hora Santa Reparadora

Invocación al Espíritu Santo

Oración a Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote


Oración del Jubileo de la Misericordia 

Oraciones de la mañana

Oración de Reparación

Oración de san Bernardo

Oración a san José

Regina Coelli

Rosario Seráfico

Salve Regina

Trisagio



Oración ante Jesús en la cruz

 

En esta tarde, Cristo del Calvario,

vine a rogarte por mi carne enferma;

pero, al verte, mis ojos van y vienen

de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.


 

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,       

cuando veo los tuyos destrozados?

¿Cómo mostrarte mis manos vacías,

cuando las tuyas están llenas de heridas?

 

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,

cuando en la cruz alzado y solo estás?

¿Cómo explicarte que no tengo amor,

cuando tienes rasgado el corazón?

 

Ahora ya no me acuerdo de nada,

huyeron de mí todas mis dolencias.

El ímpetu del ruego que traía

se me ahoga en la boca pedigüeña

 

Y sólo pido no pedirte nada,

estar aquí, junto a tu imagen muerta,

ir aprendiendo que el dolor es sólo

la llave santa de tu santa puerta. 

Amén.






viernes, 6 de noviembre de 2020

Bendita sea tu pureza

 

Bendita sea tu pureza

y eternamente lo sea,

pues todo un Dios se recrea

en tan graciosa belleza.


 

A ti, celestial princesa,

Virgen sagrada, María,

te ofrezco en este día

alma, vida y corazón.

 

¡Mírame con compasión!

¡No me dejes, Madre Mía!






 

jueves, 5 de noviembre de 2020

El Amor

 

Una cosa yo he aprendido

de mi vida al caminar:

no puedo ganarle a Dios

cuando se trata de dar.

Por más que yo quiero darle

Siempre me gana Él a mí

porque me regresa más

de lo que yo le pedí.

Se puede dar sin amor;

no se puede amar sin dar.

Si yo doy no es porque tengo;

más bien tengo porque doy.

Y cuando Dios me pide

es que me quiere dar

y cuando Dios me da

es que me quiere pedir.

Si quieres haz el intento

y comienza desde hoy

y verás que, en poco tiempo,

tú también podrás decir.

Una cosa yo he aprendido

de mi vida al caminar:

no puedo ganarle a Dios

cuando se trata de dar.



Popular.   Esta "oración" se la oí a mi amigo “Sera”







miércoles, 4 de noviembre de 2020

Invocación al Espíritu Santo

 

       Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

V./ Envía tu Espíritu y todo será creado.

R./ Y repuebla la faz de la tierra.

      Oremos:

      Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a sus inspiraciones, para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo.

      Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.





 

martes, 3 de noviembre de 2020

Rosario Seráfico

Rosario Seráfico 


El rosario de los 72 avemarías, llamado también “corona de las siete alegrías” o “rosario seráfico” es una devoción franciscana. 

El rosario de los 72 avemarías es una meditación de las siete alegrías que María experimentó durante su vida terrenal. Tras la señal de la cruz, comenzamos a rezar con esta introducción:

“Dios mío, ven en mi auxilio.

Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén”.

Luego, meditamos sobre cada una de las siete alegrías:

1. La Anunciación: Alegría de María por dar a luz a Jesús, el Hijo del Altísimo.

Rezamos un padrenuestro, diez avemarías y un gloria al Padre.

2. La Visitación: Alegría de María por visitar a su prima Isabel, también embarazada de Juan, el último gran profeta del Mesías de Dios.

Recitamos un padrenuestro, diez avemarías y un gloria al Padre.

3. El Nacimiento de Jesús: Alegría de María por traer al mundo a Jesucristo Salvador.

Recitamos un padrenuestro, diez avemarías y un gloria al Padre.

4. La Adoración de los Magos: Alegría de María por adorar con los Magos al Hijo de Dios.

Recitamos un padrenuestro, diez avemarías y un gloria al Padre.

5. El Hallazgo de Jesús en el Templo: Alegría de María y de José por encontrar en el templo a su hijo, que es también el hijo del Padre.

Recitamos un padrenuestro, diez avemarías y un gloria al Padre.

6. La Resurrección de Jesús: Alegría de María por comulgar con la alegría de todos los suyos que “han visto al Señor” salir vivo de la muerte a través de su Resurrección.

Recitamos un padrenuestro, diez avemarías y un gloria al Padre.

7. La Asunción de María: Alegría de María por compartir con su Hijo resucitado la vida nueva, la gloria de los elegidos.

Rezamos un padrenuestro, diez avemarías y un gloria al Padre.

Luego, continuamos con dos avemarías adicionales para sumarlos a las siete alegrías y a los 63 años vividos por la Virgen en la tierra. Finalmente, rezamos un padrenuestro y un avemaría por las intenciones del Papa.


Oración a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote

 

Oración a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote




Señor, Jesucristo, nuestro magnífico y supremo Sacerdote.

Por tu Muerte y Resurrección te hemos reconocido
como el Cordero sacrificial, mediador entre el Padre y nosotros mismos.

Nos llamas a participar en tu Muerte y Resurrección
te hemos reconocido como el Cordero sacrificial,
mediador entre el Padre y nosotros mismos.

Nos llamas a participar en tu Muerte y Resurrección
por los sacramentos del Bautismo y Confirmación,
para unirnos en el ofrecimiento del sacrificio de Ti mismo
por la participación de tu Sacerdocio en la Eucaristía.

Así pertenecemos a tu Reino en la tierra, haciéndonos tu pueblo santo.

Señor Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote,
concédenos tu Espíritu de Amor y Vida que nos una a ti,
Sacerdote y Víctima, para que el plan de salvación
para todos los pueblos se establezca dentro de nosotros.

Señor, Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote,
concédenos tu Espíritu de Sabiduría y unión,
que a todos nos unifique en tu Cuerpo Místico,
la Iglesia, para ser tus testigos en el mundo.

Señor, Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote,
tu cruz remedie nuestros males, tu Resurrección nos renueve,
tu Espíritu Santo nos santifique, tu Realeza nos glorifique
y nos redima tu Sacerdocio, para que podamos unirnos contigo
como tú lo estás con el Padre en el Espíritu Santo.

Señor, Jesús, reúnenos a todos en tu Persona –Víctima,
Sacerdote, Rey– por el banquete salvador de la Eucaristía
que tú y nosotros ofrecemos en el altar del Sacrificio,
ahora y durante todos los días de nuestra peregrinaciónpor este mundo.

Cuando nos llames a tu Reino celestial, entonces podamos participar
con todos los santos de tu gloria, amor y vida en unión
con el Padre y el Espíritu Santo por toda la eternidad.

Amén.


ORACIÓN DEL JUBILEO DE LA MISERICORDIA

 

   Señor Jesucristo, tú nos has enseñado a ser  misericordiosos como el Padre del cielo, y nos has dicho que quien te ve, lo ve también a Él. Muéstranos tu rostro y obtendremos la salvación.

    Tu mirada llena de amor liberó a Zaqueo y a Mateo de la   esclavitud del dinero; a la adúltera y a la Magdalena de   buscar la felicidad solamente en una creatura; hizo llorar a   Pedro luego de la traición, y aseguró el Paraíso al ladrón   arrepentido. Haz que cada uno de nosotros escuche como   propia la palabra que dijiste a la samaritana: ¡Si conocieras   el don de Dios!

     Tú eres el rostro visible del Padre invisible, del Dios que   manifiesta su omnipotencia sobre todo con el perdón y la   misericordia: haz que, en el mundo, la Iglesia sea el rostro   visible de Ti, su Señor, resucitado y glorioso.

 

        Tú has querido que también tus ministros fueran revestidos de debilidad para que sientan sincera compasión por los que se encuentran en la ignorancia o en el error: haz que quien se acerque a uno de ellos se sienta esperado, amado y perdonado por Dios.

       Manda tu Espíritu y conságranos a todos con su unción para que el Jubileo de la Misericordia sea un año de gracia del Señor y tu Iglesia pueda, con renovado entusiasmo, llevar la Buena Nueva a los pobres proclamar la libertad a los prisioneros y oprimidos y restituir la vista a los ciegos.

      Te lo pedimos por intercesión de María, Madre de la Misericordia, a ti que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos.

      Amén.


    



  


lunes, 2 de noviembre de 2020

Mis paseos

 

 Mis paseos

 

Aguilar de Campoo

Braganza

Carmus

Ciudad Rodrigo

Contrapunto 2.0

Laguardia

Medallones

Medina del Campo

Medina de Rioseco

La Olmeda

Románico

S. Domingo

S. María La Real

Valladolid 

Cristos

 

Cristos 1

Cristos 2

Cristos 3

Cristos 4

Cristos 5

Cristos 6

Cristos 7

Cristos 8


Cristos 10   (son imágenes obtenidas de internet)

Cristos 11   (son imágenes obtenidas de internet)

Cristos 12   (son imágenes obtenidas de internet)

          Cristos 13



Exposición Temporalia. Crucifixus. Villanueva del Conde.

 

Crucifixus 1

Crucifixus 2

Crucifixus 3


ORACIÓN DE SAN BERNARDO

 


Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!,

que jamás se ha oído decir que ninguno

de los que han acudido a vuestra protección,

implorando vuestra asistencia

y reclamado vuestro socorro

haya sido abandonado de Vos.

 

Animado con esta confianza,

a Vos también acudo,

¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!

 

Y aunque gimiendo

bajo el peso de mis pecados,

me atrevo a comparecer

ante vuestra presencia soberana.

 

No desechéis, ¡oh Madre de Dios!,

mis humildes súplicas,

antes bien inclinad a ellas vuestros oídos

y dignaos atenderlas favorablemente.