martes, 8 de septiembre de 2020

Oraciones a san José

Oración a San José

    Glorioso patriarca san José, cuyo poder sabe hacer posibles las cosas imposibles, ven en mi ayuda en estos momentos de angustia y dificultad. Toma bajo tu protección las situaciones tan graves y difíciles que te confío, para que tengan una buena solución. Mi amado Padre, toda mi confianza está puesta en ti. Que no se diga que te haya invocado en vano y, como puedes hacer todo con Jesús y María, muéstrame que tu bondad es tan grande como tu poder. Amén.

    (Oración a san José que rezaba todos los días el Papa Francisco) 

Oración a San José

    Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María. A ti Dios confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza, contigo Cristo se forjó como hombre. Oh, bienaventurado José, muéstrate padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida. Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén

(Oración a san José del final de la Carta Apostólica Patris corde)  
 

Oración a San José

    A Vos, bienaventurado San José acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de vuestra  Santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido, y el paterno amor con que abrazasteis al  Niño Jesús, humildemente os suplicamos  volváis benigno los ojos a la herencia que con sangre adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades. Proteged  ¡oh! providentísimo custodio de la Divina Familia la escogida descendencia de Jesucristo; apartad de nosotros toda mancha de error y corrupción, asistidnos propicio desde el Cielo, fortísimo libertador nuestro en esta lucha con el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defended a la Santa Iglesia de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio, para que a ejemplo vuestro y sostenidos con vuestro auxilio podamos santamente vivir, piadosamente morir y alcanzar en el cielo la eterna bienaventuranza.

Amén. 

                                                                        

     Salve, José glorioso

Salve, José glorioso,
padre del mismo Dios,
desde tu excelso trono 
benigno míranos.

Escúchanos piadoso
danos tu bendición
danos reinar dichoso
en la inmortal Sión. (Estribillo)

Mi espíritu arrebata
tu plácida ventura
y el alma en ti pensando
se llena de dulzura. (Estribillo)

  En ti, José, tenemos
al protector que vela
por nuestro bien, y en horas
de llanto nos consuela. (Estribillo)

 Ah! Ven cuando invoquemos
tu excelso poderío,
e infunde en nuestras almas
de vencedor el brío.(Estribillo)

domingo, 6 de septiembre de 2020

Oración a san José ....

 


Oración a San José

 

Glorioso patriarca san José, cuyo poder sabe hacer posibles las cosas imposibles, ven en mi ayuda en estos momentos de angustia y dificultad. Toma bajo tu protección las situaciones tan graves y difíciles que te confío, para que tengan una buena solución. Mi amado Padre, toda mi confianza está puesta en ti. Que no se diga que te haya invocado en vano y, como puedes hacer todo con Jesús y María, muéstrame que tu bondad es tan grande como tu poder. Amén.

    (Oración a san José que rezaba todos los días el Papa Francisco) 

Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María. A ti Dios confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza, contigo Cristo se forjó como hombre. Oh, bienaventurado José, muéstrate padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida. Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén

(Oración a san José del final de la Carta Apostólica Patris corde)  

 

Oración a San José

Oración a San José 

A Vos, bienaventurado San José 

acudimos en nuestra tribulación, 

y después de implorar el auxilio de

vuestra Santísima Esposa, 

solicitamos también confiadamente 

vuestro patrocinio. Por aquella 

caridad que con la Inmaculada 

Virgen María, Madre de Dios, 

os tuvo unido, y el paterno 

amor con que abrazasteis 

al Niño Jesús, humildemente 

os suplicamos volváis benigno 

los ojos a la herencia que con sangre adquirió 

Jesucristo, y con vuestro poder y 

auxilio socorráis nuestras necesidades. 

Proteged ¡oh! providentísimo 

custodio de la Divina Familia la escogida 

descendencia de Jesucristo; apartad 

de nosotros toda mancha de error y 

corrupción, asistidnos propicio desde 

el Cielo, fortísimo libertador nuestro en 

esta lucha con el poder de las tinieblas; 

y como en otro tiempo librasteis al 

Niño Jesús de inminente peligro de la 

vida, así ahora defended a la Santa 

Iglesia de Dios de las asechanzas de 

sus enemigos y de toda adversidad, 

y a cada uno de nosotros protegednos 

con perpetuo patrocinio, para que a 

ejemplo vuestro y sostenidos con 

vuestro auxilio podamos santamente vivir, 

piadosamente morir y alcanzar 

en el cielo la eterna bienaventuranza. 

Amén. 


                                                                          

     Salve, José glorioso

Salve, José glorioso,
padre del mismo Dios,
desde tu excelso trono 
benigno míranos.

Escúchanos piadoso
danos tu bendición
danos reinar dichoso
en la inmortal Sión. (Estribillo)

Mi espíritu arrebata
tu plácida ventura
y el alma en ti pensando
se llena de dulzura. (Estribillo)

  En ti, José, tenemos
al protector que vela
por nuestro bien, y en horas
de llanto nos consuela. (Estribillo)

 Ah! Ven cuando invoquemos
tu excelso poderío,
e infunde en nuestras almas
de vencedor el brío.(Estribillo)